Indígenas Misak y Nasa se enfrentan en el Cauca por tierras; Aida Quilcué exige intervención urgente ante crisis humanitaria
Un violento enfrentamiento entre comunidades de los pueblos indígenas Misak y Nasa en el municipio de Silvia, Cauca, ha dejado al menos seis muertos y más de 110 heridos, según el más reciente balance de las autoridades. El conflicto, de larga data por disputas territoriales, ha escalado a una crisis humanitaria que preocupa a nivel nacional.Los hechos ocurrieron este jueves 21 de mayo en la zona rural de La Ensillada, entre Guambía y Pitayó. Comuneros de ambos pueblos se enfrentaron con palos, machetes, piedras y otros objetos, en medio de una ancestral disputa por el control de miles de hectáreas de tierra, particularmente en zonas de páramo.Hasta el momento se reporta la muerte de al menos un líder Misak, Luis Enrique Tunubalá, y otras víctimas fatales (entre ellas una mujer). Además, hay denuncias de personas retenidas y un alto número de heridos, incluyendo menores de edad. Las autoridades han confirmado la activación de un corredor humanitario para atender a los lesionados.Conflicto históricoLa disputa territorial entre los pueblos Misak (de Guambía) y Nasa (del resguardo de Pitayó y el CRIC) no es nueva. Se remonta a años e incluso décadas, y gira en torno a la delimitación de territorios ancestrales. Algunas versiones hablan de disputas por cerca de 9.000 hectáreas, aunque otras fuentes mencionan zonas específicas de entre 600 y 800 hectáreas en áreas estratégicas.Este choque ocurre en un departamento históricamente afectado por conflictos armados, narcotráfico y disputas por la tierra, lo que aumenta el riesgo de una escalada mayor.Llamado urgente de Aida QuilcuéLa senadora y líder indígena Nasa Aida Quilcué, actual candidata a la vicepresidencia, lanzó un fuerte llamado al diálogo y exigió la intervención inmediata del Gobierno Nacional.“Es un conflicto territorial histórico que viene desde hace años y que no se ha logrado superar. Hoy una vez más pido de manera urgente que las autoridades de las dos partes acudan al diálogo”, declaró Quilcué.La dirigente pidió la instalación de una comisión de alto nivel que incluya al ministro del Interior, la ministra de Agricultura, la Agencia Nacional de Tierras y otras entidades competentes. Además, solicitó el acompañamiento de la Iglesia, la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría y organismos humanitarios internacionales para mediar en la crisis.“Pongo a disposición mi experiencia para facilitar estos diálogos y evitar que nuestras comunidades sigan sufriendo una situación mucho más lamentable”, agregó.Reacciones oficialesEl gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, y el Ministerio del Interior han confirmado la instalación de una mesa de diálogo. El ministro Armando Benedetti anunció que el Gobierno buscará un encuentro directo con las autoridades de ambos pueblos para resolver la disputa de fondo.La Defensoría del Pueblo y la ONU también han hecho llamados al cese inmediato de la violencia y a privilegiar la concertación entre hermanos indígenas.Mientras tanto, en Silvia y zonas aledañas se reporta tensión, bloqueos intermitentes y temor en la población civil. Las autoridades locales piden calma y evitan el desplazamiento masivo de familias.El trágico enfrentamiento pone de nuevo en evidencia los desafíos pendientes en la resolución de conflictos territoriales étnicos en el suroccidente colombiano, donde la falta de titulación clara y la presión sobre los recursos naturales siguen generando divisiones entre comunidades históricamente hermanadas.