La gasolina bajará de precio a partir del 1 de febrero, así lo anunció el Gobierno Nacional
La reducción del precio de la gasolina en Colombia se convertirá en una realidad a partir del 1 de febrero de 2026, según anuncios oficiales del Gobierno nacional. Tras años de incrementos consecutivos para sanear las finanzas públicas y el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), el Ejecutivo inicia ahora un proceso de bajadas graduales que beneficiará directamente el bolsillo de millones de conductores en todo el país.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, confirmó el pasado 16 de enero que, gracias al ordenamiento financiero del FEPC y a condiciones favorables en el mercado internacional (baja del precio del petróleo y del dólar), desde el 1 de febrero comenzará la reducción del precio de la gasolina corriente de manera ordenada, progresiva y sostenible.Por su parte, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, precisó este 19 de enero que la primera rebaja será de aproximadamente $300 por galón. Esta disminución inicial se aplicará en todo el territorio nacional y no generará nuevas obligaciones fiscales para el Estado, ya que los precios locales actualmente están por debajo de los internacionales.
Precio promedio nacional actual (enero 2026, 13 ciudades principales): $16.057 por galón.
Tras la reducción de $300: se ubicaría en torno a $15.757 (promedio estimado).
¿Cómo quedaría el precio en las principales ciudades?Con base en los valores vigentes en enero 2026 y aplicando la rebaja inicial de $300, los precios aproximados quedarían así:
Bogotá: de $16.491 → $16.191
Medellín: de $16.412 → $16.112
Cali: de $16.502 → $16.202
Barranquilla: de $16.126 → $15.826
Cartagena: de $16.083 → $15.783
Pasto y Cúcuta (ciudades con precios históricamente más bajos): también se beneficiarán, aunque sus valores base ya rondan los $14.200–$14.400.
Contexto: del aumento sostenido a la reversa gradualDesde 2022, el precio de la gasolina corriente pasó de alrededor de $9.180 a más de $16.000 por galón, como parte de la estrategia para eliminar el déficit acumulado en el FEPC (que superó los billones de pesos) y evitar subsidios insostenibles que afectaran las finanzas públicas. Durante ese período, los consumidores de gasolina asumieron un sobrecosto que ayudó a compensar subsidios en otros combustibles, como el diésel.Ahora, con el saneamiento del fondo y un entorno macroeconómico más favorable, el Gobierno Petro cumple su promesa de reducir el precio sin poner en riesgo la estabilidad fiscal. El ministro Palma destacó que se trata de una medida “histórica”, ya que es la primera reducción significativa en años recientes con “cuentas claras” y sin recurrir a subsidios temporales.