El Instituto Nacional Agropecuario se volvió el fortín político y amoroso de Duvalier Sánchez
El escándalo relacionado con el representante a la Cámara Duvalier Sánchez (del partido Alianza Verde, circunscripción Valle del Cauca) y Paula Andrea Cepeda Rodríguez, actual gerente general del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), surgió principalmente a partir de publicaciones y denuncias en redes sociales y medios locales durante las últimas semanas.Según reportes difundidos en plataformas como Facebook, Instagram y cuentas locales de Cali (como EstoEsCaliVe y perfiles regionales), se alega que Duvalier Sánchez habría mantenido una relación sentimental extramatrimonial con Paula Cepeda, quien ocupa un cargo público de alto nivel en el gobierno nacional. Estas versiones indican que Sánchez habría dejado a su pareja sentimental en Cali para iniciar esta relación en Bogotá, lo que se presenta como un caso de infidelidad que generó controversia pública.Más allá del aspecto personal, las acusaciones van más allá y vinculan la situación a posibles irregularidades políticas:
Se menciona una supuesta maquinaria de clientelismo dentro del partido Alianza Verde, donde se habrían intercambiado favores o presiones por votos de cara a procesos electorales (incluidas las consultas o elecciones legislativas de marzo).
Trabajadores del ICA en regiones como Quindío habrían denunciado presunto constreñimiento laboral, incluyendo listas de votos, presiones políticas y uso de burocracia para fines electorales, señalando influencia directa de Duvalier Sánchez y aliados locales (como concejales).
Se habla de posibles conflictos de interés entre el rol congresional de Sánchez (quien hace control político y ha denunciado varios casos de corrupción) y la relación con la directora de una entidad estatal como el ICA.
Hasta el momento, no hay confirmación oficial por parte de las personas involucradas ni pronunciamientos formales de instituciones como la Procuraduría, la Fiscalía o el propio ICA que validen o desmientan estos señalamientos como hechos probados. Las versiones provienen principalmente de publicaciones en redes sociales, cuentas regionales y medios alternativos del Valle del Cauca, donde el tema ha generado debate polarizado: algunos lo ven como un ataque político para desprestigiar al congresista (quien aspira a cargos mayores y ha sido calificado en años anteriores como uno de los mejores del departamento por su labor de control político), mientras otros lo usan para cuestionar el manejo de entidades públicas y el petrismo/Alianza Verde.Este tipo de controversias mezcla lo personal con lo político, algo común en contextos electorales colombianos, pero requiere prudencia ya que muchas afirmaciones se basan en denuncias anónimas o no verificadas públicamente. Si surge información adicional de fuentes oficiales, el panorama podría aclararse o complicarse más.