

Una celebración de Año Nuevo se transformó en tragedia en la exclusiva estación de esquí de Crans-Montana, en el cantón de Valais (Suiza), cuando un violento incendio arrasó el bar-discoteca Le Constellation en la madrugada del 1 de enero. Según el balance provisional de las autoridades, al menos 40 personas han fallecido y alrededor de 115 han resultado heridas, muchas de ellas con quemaduras graves y en estado crítico.
El siniestro se inició alrededor de las 1:30 de la mañana, en pleno apogeo de la fiesta de Nochevieja. El local, un punto de encuentro popular entre jóvenes y turistas, estaba abarrotado con más de un centenar de personas. Testigos describen cómo una camarera, subida a los hombros de un compañero, agitaba botellas de champán adornadas con bengalas o fuegos artificiales. Las chispas alcanzaron el techo de madera y paneles aislantes altamente inflamables, provocando un incendio rapidísimo que se propagó en cuestión de segundos.«En diez segundos todo el club estaba en llamas», relató un superviviente. El humo denso y el pánico generaron una estampida hacia las salidas estrechas, especialmente desde el sótano donde se concentraba la pista de baile.