

La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, y
el alcalde de Cali, Alejandro Eder, anunciaron hoy una serie de estrategias
para garantizar la financiación del Tren de Cercanías, un megaproyecto que
promete transformar la movilidad regional. Tras la decisión del Gobierno
nacional de no firmar el convenio de cofinanciación –que representaba el 70% de
los recursos–, las autoridades locales, junto con gremios y entidades
internacionales, exploran alianzas público-privadas (APP) y cooperación
multilateral para no detener el avance de la obra.El primer tramo priorizado,
de 23 kilómetros entre Cali y Jamundí, cuenta ya con el 30% de los recursos
asegurados mediante un convenio firmado el 7 de noviembre entre la Gobernación
($1,7 billones), la Alcaldía de Cali ($1,7 billones) y la de Jamundí ($110 mil
millones). Estos fondos, aprobados por vigencias futuras en los concejos
municipales y la Asamblea departamental, incluyen estudios de prefactibilidad
avanzados realizados con apoyo de la Unión Europea y Francia, por un valor de
2,5 millones de dólares. Sin embargo, el costo total estimado para esta fase
asciende a $7,2 billones, dejando un hueco de $3 billones que urge cubrir.
«Independientemente de cualquier cosa, el Tren de
Cercanías va. Tendrá 11 paradas que se articularán con el MÍO, y soñando hacia
el futuro, esta puede ser la primera fase del metro de Cali», afirmó Toro
durante una reunión con el sector gremial el 18 de noviembre. La mandataria
enfatizó que el proyecto no solo reducirá tiempos de desplazamiento –de 60 a 24
minutos entre Jamundí y la Terminal de Transportes de Cali–, sino que generará
14.500 empleos directos e indirectos, impulsará la sostenibilidad ambiental con
un sistema 100% eléctrico y beneficiará a más de 164.000 usuarios diarios.Por
su parte, Eder reiteró el compromiso de Cali: «Tenemos los recursos y la
voluntad política, lo que nos falta es el visto bueno del Gobierno nacional.
Pero no nos detendremos; invitamos al sector privado y a la comunidad
internacional a sumarse». El alcalde anunció que, en paralelo, se
conformará una comisión para planear un metro subterráneo que se integre al
Tren, posicionando a Cali como un referente en movilidad multimodal.Estrategias
de financiación en marchaLas alternativas en exploración incluyen:
Alianzas Público-Privadas (APP): La Financiera de Desarrollo
Nacional (FDN) analiza la estructuración por tramos, con acompañamiento del Banco
Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Toro confirmó que se
busca un inversionista privado que construya y opere el sistema a cambio de
concesiones, similar a modelos exitosos en otras regiones.
Cooperación internacional: ProPacífico, ente articulador del
proyecto, identificó opciones con la Unión Europea y Francia, que ya
financiaron estudios previos. Además, el Banco de Desarrollo de América Latina
(CAF) acordó en marzo de 2024 respaldar el Tren como parte de un portafolio de
obras clave para el Valle.
Agenda en Bogotá: A finales de noviembre, Toro liderará
reuniones con ministerios y entidades nacionales para destrabar avales técnicos
y fiscales, pese a la Ley de Garantías que complica convenios hasta junio de
2026.
El Comité Intergremial del Valle, representado por Juan
Manuel Sanclemente, respaldó la iniciativa: «Este no es un proyecto de
gobernantes, sino de la gente. Los gremios impulsaremos cartas y gestiones para
que no muera». María Isabel Ulloa, directora de ProPacífico, añadió que
«la primera opción es el Gobierno nacional, pero la APP y la cooperación
internacional son viables».
Contexto y críticasEl proyecto, gestado desde 2017 e
incluido en el Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026, ha enfrentado obstáculos
políticos. El presidente Gustavo Petro justificó la no firma alegando
prioridades en el Ferrocarril del Pacífico (Buenaventura-Yumbo), argumentando
que la bancada vallecaucana hundió la ley de financiamiento. Toro y Eder
enviaron cartas urgentes el 22 de octubre a los ministros de Transporte,
Hacienda y al DNP, advirtiendo impactos en el desarrollo regional si no se
actúa antes del 8 de noviembre.Asocapitales y 18 congresistas vallecaucanos se
sumaron a la presión, recordando que la ley obliga al Gobierno a aportar el 70%.
La gobernadora lamentó la decisión como una «venganza política», pero
reiteró: «Si el Gobierno no se monta en el Tren, nosotros lo sacaremos
adelante».El Tren de Cercanías no solo conectará Cali con Jamundí, sino
que en fases futuras se extenderá a Yumbo y Palmira, incluyendo una estación en
el Aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón. Con 74 kilómetros totales y 21
estaciones, representa una apuesta por la equidad y la competitividad en el
suroccidente colombiano.Las autoridades esperan licitar en febrero de 2026 si
se resuelven los fondos, con obras iniciando en 2028. Mientras tanto, el Valle
demuestra resiliencia: «No se detiene el sueño de un transporte moderno y
limpio para todos», concluyó Toro.