

El domingo 29 de septiembre, decenas de visitantes del parque de diversiones Mundo Aventura en Bogotá vivieron momentos de pánico cuando una de las atracciones se detuvo de manera inesperada. El incidente, captado en video, se viralizó rápidamente en redes sociales.
Según la empresa, el incidente se causó por la activación de un sensor de los frenos hidráulicos, que formar parte del diseño original del fabricante, y busca garantizar la seguridad de los usuarios.
Fue así como visitantes del parque compartieron desde X la escena. Algunos usuarios lo tomaron de broma aludiendo que era parte de uno de los eventos realizados en el parque para el “festival del terror”
“Esa máquina ya tiene como 15 años o más. Deben hacerle buen mantenimiento”; “Pero eso parece que fuera parte de la programación de esa atracción, la vez pasada fuimos con unos amigos y también quedamos suspendidos en el aire”; “Por fin una atracción con verdadera adrenalina jajaja”; “Pero valió la pena duraron más que las otras personas”: fueron algunos de los comentarios.
La atracción que tuvo fallas, es una de las extremas del parque y es conocida como Íkaro, que incluyede una góndola que gira de manera vertical y horizontal.
La empresa no tardó en referirse ante el incidente: “El equipo de mantenimiento del parque respondió de manera inmediata, realizando un descenso controlado manual que permitió ubicar la atracción en su posición inicial de ascenso”.
Además, la entidad agregó que “gracias a este proceso, se logró liberar de forma segura a los visitantes que se encontraban disfrutando de la atracción”, asegurando que el procedimiento se logró en cerca de cinco minutos, sin que se presentara ninguna afectación a los usuarios.
Después de las verificaciones correspondientes, según los protocolos de seguridad, la atracción volvió a operar con normalidad, sin presentar más anomalías durante el resto de jornada.
Finalmente, Mundo Aventura reafirmó su compromiso con la seguridad de los visitantes, razón por la que mencionó en el comunicado que es el único parque en Colombia en recibir inspecciones anuales por parte de la empresa Recreational Engineering Inc. (REI), con sede en Estados Unidos, que verifica el estado mecánico y eléctrico de todas sus atracciones.