Trump afirma que los acuerdos comerciales de EE. UU. siguen vigentes pese a fallo de la Corte Suprema
El presidente Donald Trump aseguró este viernes que la mayoría de los acuerdos comerciales negociados por Estados Unidos siguen plenamente vigentes, a pesar del fallo de la Corte Suprema que declaró ilegales amplios aranceles impuestos por su administración bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés).En una rueda de prensa en la Casa Blanca horas después de la decisión judicial —aprobada por 6 votos contra 3—, Trump calificó el fallo como “profundamente decepcionante” y arremetió contra algunos magistrados, a quienes acusó de carecer de “coraje” y de ser “desleales” a la Constitución. Sin embargo, el mandatario insistió en que el revés no pone en jaque los pactos alcanzados con diversos países.“Muchos de esos acuerdos se mantienen en pie, simplemente los haremos de otra manera”, declaró Trump, agregando que “todos los acuerdos” continúan vigentes, aunque reconoció que algunos podrían requerir ajustes o ser reemplazados por nuevas medidas arancelarias. Fuentes cercanas a la administración indicaron que varios de estos acuerdos se negociaron como respuesta a las amenazas de tarifas elevadas, y que su base legal no dependía exclusivamente de la IEEPA.La Corte Suprema determinó que el presidente excedió su autoridad al invocar la IEEPA —una norma pensada para emergencias económicas por amenazas extranjeras— para imponer gravámenes generalizados, como el arancel del 10 % a casi todos los socios comerciales y tarifas más altas a naciones específicas, incluyendo China, México, Canadá y miembros de la Unión Europea. El tribunal sostuvo que la potestad de imponer aranceles (considerados una forma de tributación) recae exclusivamente en el Congreso, no en el Ejecutivo mediante declaraciones de emergencia.Pese al golpe jurídico —considerado uno de los más significativos en materia económica en años recientes—, Trump anunció de inmediato la imposición de un nuevo arancel global del 10 % bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, una herramienta que permite gravámenes temporales (hasta 150 días) para corregir desequilibrios en la balanza de pagos. Además, confirmó que los aranceles existentes bajo otras normativas —como la Sección 232 (seguridad nacional) y la Sección 301 (prácticas comerciales desleales)— permanecen “en plena vigencia y efecto”.Expertos en comercio internacional advierten que el fallo genera incertidumbre sobre el futuro de varios pactos bilaterales firmados en 2025, especialmente aquellos vinculados a reducciones arancelarias condicionadas a las presiones previas de la Casa Blanca. Sin embargo, analistas coinciden en que la administración cuenta con vías alternativas para mantener su estrategia proteccionista, aunque con procesos más largos y mayor escrutinio legal.La decisión judicial podría derivar en reembolsos millonarios a importadores —estimados en más de 170.000 millones de dólares en ingresos fiscales acumulados—, aunque el tribunal no se pronunció específicamente sobre ese punto, remitiéndolo a instancias inferiores.Trump, por su parte, minimizó el impacto y prometió “ir en una dirección aún más fuerte” en materia de aranceles, argumentando que la sentencia, lejos de debilitarlo, “hace más poderosa y clara” la capacidad presidencial para regular el comercio. La Casa Blanca ya prepara investigaciones adicionales bajo la Sección 301 para justificar futuras medidas.El fallo representa una derrota simbólica para la agenda económica de Trump en su segundo mandato, pero su respuesta inmediata deja claro que la batalla por el control de la política comercial estadounidense está lejos de concluir.