Confrontación con Megáfono, Acusaciones de Misoginia y Amenazas de la 'Primera Línea'
En un episodio que ha generado amplio debate en el ámbito político del Valle del Cauca, el representante a la Cámara por el Partido Alianza Verde, Duvalier Sánchez, protagonizó un altercado frente a la sede de la Gobernación departamental. El congresista llegó al lugar armado con un megáfono para lanzar críticas directas contra la gobernadora Dilian Francisca Toro, acusándola de corrupción y falta de transparencia en la gestión pública. Este acto, que pretendía ser una forma de control político, escaló rápidamente en tensiones que incluyeron insultos misóginos y amenazas explícitas relacionadas con la «primera línea», el grupo de manifestantes frontales asociado a las protestas del estallido social de 2021.El incidente ocurrió en la Plazoleta de San Francisco, en Cali, donde Sánchez se presentó para confrontar a funcionarios y simpatizantes de la administración departamental. La respuesta no se hizo esperar: varias mujeres, entre funcionarias y ciudadanas presentes, salieron a recriminarle por lo que consideraron actitudes misóginas recurrentes en su discurso político. Según denuncias, el congresista y sus acompañantes respondieron con insultos degradantes hacia las mujeres, incluyendo términos peyorativos que intensificaron el conflicto.Uno de los momentos más alarmantes del enfrentamiento fue cuando un individuo acompañante de Sánchez, identificado como parte de la «primera línea», amenazó con acciones violentas. Frases como «¿quieren a la primera línea?» fueron pronunciadas, evocando el caos y los bloqueos vividos durante el paro nacional de 2021, que dejaron un saldo de destrucción y tensiones en el Valle del Cauca. La gobernadora Toro denunció públicamente el episodio como un acto de «hostigamiento y odio», destacando que no es la primera vez que enfrenta este tipo de agresiones, y lo calificó como violencia política de género. En un comunicado, enfatizó que tales acciones buscan intimidar y promover el caos, recordando el «estallido social, el caos y el terror» experimentado en la región.La controversia ha escalado a instancias institucionales. Funcionarias de la Gobernación presentaron una denuncia formal ante la Procuraduría General de la Nación contra Sánchez, acusándolo de hostigamiento, misoginia y uso indebido de su investidura para «perfilar como delincuentes» a servidores públicos. Además, una veeduría ciudadana solicitó investigaciones por presunta violencia política de género, argumentando que el congresista utilizó el megáfono no solo para criticar, sino para amedrentar y generar confrontación.