

La sesión ordinaria del Congreso de la República estuvo marcada por un intenso intercambio entre Iván Cepeda y Paloma Valencia. En esa jornada, se discutió sobre los supuestos vínculos entre integrantes del Gobierno de Gustavo Petro y las disidencias de las Farc, tema que tomó protagonismo luego de la filtración de mensajes y correos electrónicos atribuidos a alias Calarcá.
El intercambio verbal entre ambos senadores puso en evidencia la profundidad de las diferencias políticas respecto a este caso, impulsando la tensión en la sesión legislativa.
La confrontación no se limitó al recinto del Congreso. La senadora Valencia trasladó el enfrentamiento a las redes sociales, donde en una publicación realizada en X amplió sus críticas a Iván Cepeda al referirse a él como “machi-progre”. En el mismo mensaje, expresó: “Vaya a calmar a Santrich y a Calarcá que están dando órdenes de acabar conmigo”.
En el pico de tensión dentro del Congreso, se vivió una escena particularmente áspera cuando la senadora del Centro Democrático alzó la voz, visiblemente alterada, y exclamó: “No me vaya a mandar a matar. No me vaya a mandar a matar, senador Cepeda”. Mientras tanto, Iván Cepeda intentó intervenir para apaciguar la situación, insistiendo: “Cálmese, cálmese, cálmese. Oye. Cálmese, cálmese”.
Justamente fue este episodio en el Congreso al que Paloma Valencia hizo referencia en su publicación más reciente en X, donde relató cómo percibió la reacción de Iván Cepeda durante el altercado. Valencia describió el comportamiento de su colega como una muestra de una actitud que, según ella, lo caracteriza, señalando que mientras ella alzaba la voz Cepeda intentaba silenciarla.
En sus palabras: “La estrategia de respuesta de @IvanCepedaCast es la de todo machi-progre que quienes lo conocemos sabemos que es. Me dice ‘calmada, cálmese’ riéndose y callándome con la manito. Vaya a calmar a Santrich y a Calarcá que están dando órdenes de acabar conmigo”.
Valencia también abordó el tema central del debate de control político, señalando que este giraba en torno a la influencia de lo que calificó como “narcoterrorismo”, en particular de alias Calarcá y la Nueva Marquetalia, sobre las instituciones gubernamentales.
Además, responsabilizó a los mismos grupos por el asesinato de Miguel Uribe Turbay y afirmó que tiene razones para temer por su vida. Valencia acusó a Iván Cepeda de haber facilitado la huida de los líderes de la Nueva Marquetalia.