

La vida de alto perfil de Verónica Alcocer, primera dama de Colombia, ha generado atención en Estocolmo por su llegada a la capital sueca poco después de que Estados Unidos incluyera a ella y a su esposo, el presidente Gustavo Petro, en la lista de sanciones internacionales.
Según informó Expressen, la estancia de Alcocer en Suecia ha coincidido con una serie de apariciones en ambientes exclusivos y eventos reservados, mientras en Colombia persisten debates intensos sobre su imagen pública y la situación política de la administración Petro.
La inclusión de Gustavo Petro y Verónica Alcocer en la lista SDN (Specially Designated Nationals) del Departamento del Tesoro estadounidense, junto con su hijo Nicolás Petro, tomó lugar en octubre como parte de una escalada en las tensiones bilaterales, luego de un cruce de declaraciones entre Petro y el expresidente Donald Trump.
Las sanciones impuestas por Estados Unidos implican el congelamiento de activos y la prohibición de realizar transacciones comerciales internacionales, además de restringir el acceso al sistema financiero global para la familia presidencial
En Colombia, las entidades bancarias locales también enfrentan riesgo de repercusiones si mantienen vínculos con personas incluidas en la lista SDN, apuntó Expressen.
En este contexto, Verónica Alcocer abandonó Colombia y se trasladó a Suecia, estableciéndose inicialmente en el Strand Hotel, en Nybrokajen (una zona de Estocolmo), antes de mudarse a un apartamento en el centro de la ciudad, según reconstruyó Expressen.
Medios colombianos como La Silla Vacía han documentado el estilo de vida de Alcocer, marcado por gastos elevados en viajes y compras de lujo, uso de marcas reconocidas como Cartier y frecuentes desplazamientos acompañada por estilista, maquilladora y fotógrafo personal.
Además, la primera dama asignó a una amiga el rol de asesora con salario ministerial, de acuerdo con el mismo medio.
En la sociedad sueca, Alcocer ha sido observada en restaurantes de la sofisticada zona de Stureplan, asistiendo a fiestas privadas y acudiendo a clubes exclusivos como Noppes, espacio fundado por el conde Carl Adam “Noppe” Lewenhaupt y actualmente gestionado por su hijastro Leonard Taube, según reseñó el medio sueco.
El círculo social de la primera dama en Estocolmo incluye al empresario Kristofer Ruscon, fundador de la marca de champán Hatt et Söner; su pareja, Sofia Strand, creadora de la firma de cosméticos Pixi; y Olof Larsson, propietario de la boutique relojera Nymans Ur.
Ruscon confirmó que Alcocer es clienta de su empresa y que han coincidido en Francia, aunque optó por no detallar el vínculo personal, mientras que otros contactos mencionados evitaron pronunciarse públicamente.
En redes sociales, Alcocer aparece retratada junto a otras figuras conocidas, como Lee Lewenhaupt, viuda de Noppe Lewenhaupt, la exjurado de Idol Kishti Tomita y la comunicadora Alexandra Pascalidou.
Esta última relató a Expressen que sorprendió la presencia de la primera dama en una fiesta de verano, dado que esperaba encontrarla en Colombia junto a su esposo. Según Pascalidou, Alcocer argumentó que en Suecia hallaba tranquilidad y orden.
La integración de la primera dama en los circuitos sociales suecos se ha visto facilitada por amistades como la de la DJ Gunn Lundemo, identificada por Expressen como su apoyo principal para encontrar alojamiento y socializar en la ciudad.
Además, Jonathan Rex, presidente de Hatt et Söner, también integra el entorno cercano de Alcocer, aunque prefirió no comentar sobre la relación personal al ser consultado. Fotografías en redes muestran a ambos en viajes previos a Francia.