

En medio de tensiones internas dentro del movimiento político que respalda al presidente Gustavo Petro, el nombre de Alfredo Saade vuelve a estar en el centro del debate. El líder religioso y político, que ha sido una figura cercana al presidente durante su ascenso al poder, ha intensificado sus posturas y declaraciones, generando fricciones entre distintos sectores del petrismo.
Saade, conocido por su estilo vehemente y su discurso fuertemente cargado de simbolismo religioso y moral, ha venido desmarcándose de algunas posturas adoptadas por el gobierno y líderes cercanos a Petro. En recientes intervenciones públicas, no ha dudado en criticar a figuras clave del Pacto Histórico y ha sugerido que hay una “traición a los principios fundacionales del movimiento”.
Fuentes internas del petrismo aseguran que sus palabras no han caído bien dentro del núcleo duro del gobierno. Algunos lo acusan de querer capitalizar el descontento de ciertos sectores sociales y religiosos para posicionarse políticamente de cara a las elecciones regionales de 2026.
División a la vista
Varios analistas consideran que Saade representa una línea conservadora dentro del progresismo que lidera Petro, lo cual está generando una fractura ideológica. Mientras el gobierno busca mantener una agenda progresista en temas de derechos, inclusión y transición energética, Saade insiste en discursos que algunos consideran más alineados con el conservadurismo tradicional.
El senador Iván Cepeda fue uno de los primeros en reaccionar indirectamente: “No podemos permitir que el proyecto de cambio se diluya por intereses personales ni por visiones que no representan la pluralidad del movimiento”, señaló sin nombrar directamente a Saade, pero dejando clara su postura.
Por su parte, Saade ha insinuado que no descarta formar un bloque independiente si se siguen cerrando los espacios de debate dentro del petrismo. “No estamos para rendir culto a personas, sino para servir al pueblo colombiano con coherencia y verdad”, dijo en una entrevista reciente.
¿Cisma irreversible?
A medida que se acercan los comicios regionales y se redefinen las alianzas políticas dentro del Pacto Histórico, la figura de Alfredo Saade parece dividir más que unir. Algunos sectores temen que esto termine favoreciendo a la oposición, mientras otros creen que una depuración interna es necesaria para fortalecer el legado de Petro.
Lo cierto es que la figura de Saade, polémica pero influyente, obliga al petrismo a enfrentar sus contradicciones internas. La pregunta que muchos se hacen ahora es: ¿seguirá siendo Alfredo Saade una voz dentro del movimiento, o terminará como un disidente en busca de un nuevo espacio político?