

La llegada de Armando Benedetti de manera extraoficial al Ministerio del Interior del Gobierno de Gustavo Petro provocó una nueva controversia en el Congreso de la República, donde su presencia despertó reacciones polarizadas, especialmente entre los sectores feministas. Mientras algunas congresistas oficialistas guardaron silencio ante su designación, otras legisladoras de la oposición manifestaron su rechazo rotundo a la imagen de un funcionario señalado de violencia de género.
Benedetti, que anteriormente ocupó cargos como embajador de Colombia en Venezuela y ante la FAO, de embajador de Colombia ante Venezuela, así como jefe de Despacho del presidente Petro, es un personaje recurrente en la administración actual; sin embargo, su nuevo cargo como ministro del Interior desató una ola de críticas debido a denuncias de violencia de género que circularon en 2024.
En ese año, se hizo pública una acusación según la cual Benedetti habría intentado agredir a su esposa, Adelina Guerrero, y a su madre en Madrid, España. Aunque la denuncia no derivó en acciones judiciales concretas, el caso dejó un manto de duda sobre su comportamiento y sobre la razón de su permanencia en el Gobierno y sobre todo en el círculo cercano al presidente Gustavo Petro.
Durante su primera aparición en el Congreso, tras los rumores de su designación, Benedetti se ubicó en el sector donde se encontraban congresistas del Pacto Histórico, incluyendo a Susana Boreal, María Fernanda Carrascal y María del Mar Pizarro, además del gran abrazo con el que lo recibió Agmeth Escaf. Su presencia generó molestia en algunos legisladores, pues se interpretó como una contradicción para algunas congresistas que defendían causas feministas y han sido portavoz de denuncias de violencia de género en la política.
Una de las voces más críticas fue la congresista Jennifer Pedraza, del partido Dignidad y Compromiso, que ha insistido en la salida de Benedetti del Gobierno desde el primer momento en que se conoció su comportamiento hacia las mujeres, así como de otros funcionarios que han enfrentado señalamientos por violencia de género.
Pedraza, en un acto simbólico, exhibió un cartel con la frase “Fuera Benedetti” dentro del Salón Elíptico del Congreso, expresando su inconformidad con la permanencia del funcionario en el Ejecutivo.