

Andrea Petro, hija del presidente colombiano Gustavo Petro, publicó un meme en su cuenta de la red social X en el que, siendo la imagen dos delfines en medio de un arcoíris, se lee la frase, en color rosa: “Por cada colombiano deportado les devolvemos un gringo de El Poblado”.
Esta imagen es publicada por la hija del presidente pocas horas después de que, en acuerdo con la Casa Blanca, el presidente Petro aceptara los vuelos con deportados colombianos, conforme a los requisitos estadounidenses, como se lee en comunicado emitido por el Gobierno de Estados Unidos.
Por su parte, la Cancillería de Colombia exigió un trato digno para los colombianos que sean enviados de vuelta al país por no tener en Estados Unidos la documentación requerida.
Una polémica que llamó la atención del mundo
El 26 de enero de 2025 quedará en la memoria como un día crítico en las relaciones diplomáticas entre Colombia y Estados Unidos. Una serie de decisiones y respuestas llevaron a ambos países al borde de una confrontación significativa, poniendo a prueba su capacidad de diálogo y negociación.
Todo comenzó con la decisión del presidente colombiano, Gustavo Petro, de impedir el aterrizaje de dos aviones militares estadounidenses que transportaban a 160 ciudadanos colombianos deportados por encontrarse en situación irregular en Estados Unidos. Este gesto, que buscaba cuestionar las condiciones de deportación, fue interpretado como un desafío directo por el gobierno estadounidense.
En respuesta, Washington adoptó medidas de presión contundentes. El presidente Donald Trump, en un movimiento que reafirmó su postura firme en materia migratoria, implementó aranceles del 25% a las exportaciones colombianas, revocó visas de funcionarios del gobierno colombiano y aplicó sanciones económicas respaldadas por la Ley de Poderes Económicos en Emergencias Internacionales (Ieepa).
La jornada alcanzó su punto más crítico al caer la noche. Cerca de las 10:00 p.m., la Casa Blanca anunció que ambos gobiernos habían alcanzado un acuerdo que puso fin a la disputa. Según el comunicado oficial, Colombia aceptó recibir a los deportados bajo los términos planteados inicialmente por Estados Unidos, permitiendo incluso el uso de aviones militares para su traslado.
A cambio, las sanciones económicas y comerciales quedaron suspendidas, aunque se mantendrían en reserva como medida disuasoria, condicionadas al cumplimiento estricto del acuerdo. Sin embargo, las restricciones migratorias, incluidas la revocación de visas para funcionarios colombianos y medidas de control adicionales, continuarán vigentes hasta que se complete con éxito la devolución del primer grupo de deportados.